To live is to die.

"When a man lies he murders
Some part of the world
These are the pale deaths which
Men miscall their lives
All this i cannot bear
To witness any longer
Cannot the kingdom of salvation
Take me home."

Clifford Lee Burton (1962-1986)

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Querido siglo XXI

Querido siglo XXI:

Siento decirte esto, pero no estaba preparado para ti. Ni para tu vida fácil ni tu gente vacía, para unas autopistas de la información que transportan más  vidas que las vías de hormigón que entreveran el territorio. No entiendo a tu gente, su forma de ser y de pensar me resulta anómala, sueño con una vida orgánica mientras mis venas se van reemplazando lentamente por fibra óptica y torbellinos de cobre.

Sé que no es tu culpa pero tenía que decírtelo, cada vez me cuesta más relacionarme con mis coetáneos ¿sabes? Ya no quieren hablar de nada, solo de sentimientos falsos, reproduciendo películas de otra época que ni siquiera han visto y llevando vidas que parecen más calcos de existencias previas que algo original que les defina. Además, poco a poco están olvidando a amar, en unos años creo que este concepto se extinguirá y nos dejará a los románticos perdidos en una sociedad sin alma que se extiende hasta más allá de donde alcanza la vista.


Por todo esto y mucho más, te pido que me señales la dirección correcta. La dirección que me pueda llevar a algún lugar intacto inalterado por el yugo del tiempo. Un lugar donde poder sentir y ser libre. En definitiva un lugar donde vivir una vida auténtica, plena y centrada en el amor y las relaciones interpersonales. Ayúdame, antes de que se me olvide del todo como sentir.

jueves, 1 de mayo de 2014




0205

Intensa, la indolencia con la que permanecemos.
Eterno y reciproco el dolor que jamás compartiremos.
En esta habitación hay estallidos—de luz— cuando te vas.
Cuando el ultimo vistazo robado es tan solo un furtivo pliegue de tu camisa.
Con impotencia soy testigo de la desaparición de tus esencias.
Se filtran entre las juntas, como río ahogado entre crueles montañas.
Sería terrorífico sentir tus labios ahora, en la oscuridad sorda.
Desdoblando el eco de nuestro último encuentro para arrebatarme de nuevo el control.
Hay estallidos— de luz te digo— los he visto,  aparecen cuando no miras. Juegan al despiste.
Jamás debiste marcharte, ya no queda nadie y pensarán que estoy loco.

Que nunca ocurrió, que la luz nunca fue.

lunes, 18 de noviembre de 2013

Una eternidad para un agujero negro. /An eternity for a black hole.



Una eternidad para un agujero negro.


Esta historia habla sobre los hechos acontecidos en un café. La situación del mismo es irrelevante, al igual que lo son la posición de la luna en el momento exacto que ambos cruzaron la puerta de cristal o el número de sillas cojas que en él se encontraban. Ella tenía la eternidad en su mirar y él tenía un agujero negro en su mente. Cuando entraron en contacto la única explicación posible para lo que ocurrió sería la de una reacción en cadena que terminó por asustar a fuerzas en las que ni tan siquiera creían.  En la planta de abajo la cafetera rechinaba como un  tren de mercancías en un paso a nivel y en algún lugar de la segunda planta una mujer doblaba ligeramente la esquina superior derecha de un libro de poesía.




Lo más interesante es que ni tan siquiera llegaron a tocarse, solo hizo falta una un cruce de miradas. Pestañear resultaba casi absurdo, inundar de oscuridad la belleza de aquel instante habría acabado con todo. Tal vez fue por eso por lo que algo, o alguien, decidió eliminar el tiempo. Es un proceso más sencillo de lo que puede parecer en un principio. Solo hizo falta un silencioso chasquido de dedos para que las horas minutos y segundos dejaran de tener valor. Como un cambio de divisas existencial en el que la nueva moneda era cada latido y cada silencio.

No estoy seguro de que lo hicieran a propósito, seguramente solo querían besarse una vez más antes de que el tiempo; si, ese viejo y anticuado concepto otra vez, se los llevara lentamente a la realidad. Sería una gran idea preguntarles, poder nadar dentro de su cabeza y averiguar cuáles fueron los motivos que les llevaron a propinar esa sanguinaria laceración a las leyes de la física. Es una lástima que nadie les haya vuelto a ver, hay quien dice que aún siguen allí, inertes. Otros afirman que les vieron tomar el tren del que nunca llegaron a bajar, la inexistencia del tiempo dificulta la puntualidad, más bien la desaparece. Aunque lo más probable es que estén en su cama mirando al techo a través de la oscuridad, preguntándose como fuero capaces de semejante proeza.


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An eternity for a black hole.


This story talks about what happened in a café. The location of the café is irrelevant, so as the position of the moon in the exact moment when they both came through the glass door or the number of rickety chairs inside. She had eternity in her eyes and he had a black hole in his mind. The only possible explanation to what happened when they contacted would be a chain reaction that scared superior forces in which they didn’t even believed. In the ground floor the coffee machine was grinding like a goods train on a level crossing and somewhere in the second floor, a woman was folding the upper right corner of a poetry book.

The most curious thing is that they didn’t even touch; only an exchange of glances was needed. Blinking was almost absurd, flooding the beauty of that moment with darkness would have ended it all. Maybe that’s the reason why something, or someone, decided to eliminate the time. Is a much easier process than it might seem at first. Only a silent finger snap was needed for the hours, minutes and seconds to loose their value. Like a currency exchange in which the new currency was each heartbeat and each silence.

I’m not sure if they did it on purpose or not, probably they just wanted to kiss one more time before the time; yes, that old-fashioned concept again, would slowly take them away to reality. It would be a great idea to ask them, to be able to swim in their heads and find out what where the reasons that lead them to inflict such a bloody laceration to the laws of physics. But I’m afraid that no one has seen them again, some people say that they are still there, motionless. Others say that they saw them took the train that they never came down from, the inexistence of time prevents the possibility of arriving on time, rather eliminates it. Although its more likely that they are in their bed, staring at the ceiling trough the darkness, asking themselves how were they capable of such feat.

miércoles, 1 de mayo de 2013

Supernova




            Siento todo lo que ocurre a mi alrededor, de la misma forma en la que siento haberte hecho llorar. Silencio, porque ya no hay nada que decir, pero si mucho que sentir. Infinidad de gritos por ahogar mientras colisionan nuestros cuerpos, y la fricción es tan insoportable como irresistible. Entramos en combustión al salir de la atmosfera de un abrazo. Dos botellas sin mensaje flotando a la deriva en un mar aun por crear.

            Abre la ventana, suéltame, vuela. Pero vuelve, y esta vez para quedarte. De no ser así, el rugido ensordecedor de tu ausencia quemará esta casa y todo lo que hay en ella. Dejándome ileso, para seguir flotando desnudo y perdido. Cada mes de Febrero mira atrás y ámame un segundo para saber que fue real. Un baile de supernovas desbocadas.

D. Lee Burton

martes, 19 de febrero de 2013

Peregrinaje


паломничество


            Desde las afueras se puede apreciar que San Petersburgo está hermoso en esta época del año. El frío corta cual cuchilla y el granizo cae sin piedad sobre todos los peatones, sean locales o turistas. La vida de turista siempre me había parecido frívola y poco a poco fui tomándole cierta aversión a esta denominación. Viajero en cambio, es un término con el que no me importa identificarme. El viajero sigue el camino sin saber muy bien a donde le lleva, renuncia al hogar como lugar físico para tratar de entenderlo como un estado mental. El turista crea ilusiones en lugar de vivirlas. Se aleja de sus casas y observa el mundo a través de un filtro de no pertenencia y eso les priva de su capacidad de involucrarse espiritualmente y sentir.

            Siempre hay un tren esperando a ser tomado. Quizás no lleve a ningún "lugar", pero ¿Qué entendemos por lugar? ¿un emplazamiento en el que las personas han creado vínculos? ¿un conjunto de elementos naturales o artificiales de interés para el hombre? Con esa mentalidad seguiremos moviéndonos hacia centros urbanos superpoblados reduciendo lo que nos rodea a un mero escaparate y desplazándonos en círculos hasta caer en el olvido. Un coche se detiene sobre el gélido asfalto con las luces traseras encendidas.
            — где — pregunta el hombre. — смерть— digo mientras cierro la puerta con un ruido seco.

lunes, 21 de enero de 2013

I was wrong once


Es irónico que la primera entrada de mi blog hable sobre el cambio y 5 años más tarde vuelva a escribir sobre ello. Más irónico aun sería escuchar que esta será mi ultima entrada en Cáncer de Páncreas, que mañana cuando salga a la calle me desvaneceré. El mundo se pararía unos minutos, luego a cámara lenta y luego volvería a su curso normal.

"¿ Que le pasó a aquel chico, Dani, el del pelo largo?"

"No se, hay quien dice que desapareció una mañana de enero y solo quedo en el suelo su chaqueta de cuero y un sobre vacío."

            El mundo está hecho de un tejido similar al de los colchones de látex, si aprietas tus manos contra él con fuerza y luego las retiras queda una marca. Cuentas hasta cinco y la materia ha vuelto a su sitio. Es el curso de las cosas, nadie nos ha enseñado a ser trascendentales y caemos en lo efímero una vez tras otra. De la misma forma que la silueta de tu columna vertebral ha desaparecido de mi colchón, mi huella comienza a desvanecerse. Dejando esta sala, estas calles y esta atmósfera abarrotada de elementos intrascendentes.

            Envidio a la tierra simplemente por el hecho de estar ahí, miro con recelo a las nubes por su habilidad para descargar iracundos torrentes y luego partir como si nada. Traté de imitar al longevo río, fluyendo una y otra vez por el mismo curso por tener la sabiduría necesaria para evitar valles estancos. Fallé. Camino cada día entre mares de gente que aparecen ante mi como carcasas vacías moviéndose hacia espacios aun más vacíos.

            Desde mi escritorio una noche más afirmo que me equivoqué tan solo una vez, pero no caí en la magnitud de mi equivocación y en todo lo que esta conllevaba.
            

domingo, 9 de diciembre de 2012

Wasting some time



Be kind to your peers, and life shall provide. Its a principle quite easy to understand, but I'm afraid its not so easy to fulfil. Some people think they don't disserve love, and someone who doesn't love himself hardly ever shares this love with others. Find a person, or try to be found. Don't be a boring human being, for you won't be allowing yourself to outshine those around you. It's almost impossible that you're not better at something than someone in this world. And there is also someone out there that will appreciate whatever your personal skill or feature you have. When you will find it, you will know. There is something in your stomach, something that you wont' seem to be able to digest.

Wake up with a smile on your face, for your day begins whenever you decide to leave the bed, and that's why some days never begin. Rolling trough the bed sheets might seem like a pointless activity but oh, believe me when I tell you its food for your soul. Did you know that kissing the person you love releases endorphins 200 times stronger than morphine? Well, now you do. If you want to call this a waste of time its ok, but then go ahead and waste time. Love its a free, completely legal and wonderful drug.

-Daniel Lee Burton

lunes, 19 de noviembre de 2012

A brief letter to my dying future self.





            So many days wasted trying to find the answer, when the answer is that there is no question. Life is what happens between the day of your birth and the day of your dead. Think of it as a parenthesis, you know when it begins and you know its going to end at some point. Knowing that you can fill it with everything you want, but you can not delete what you have already written. Of course you can cross some parts out but everyone will know there was something there and that for some reason you tried to hide it. Yesterday is history, today is reality and tomorrow is a mystery.
            Everyone that's been a part of your life has already gained a space between both brackets. Whether its good or bad, there it is, a tiny piece of your social environment and an insignificant molecule among all the human beings that could be as important but they just didn't get a chance yet. So go outside, not outside of your house but outside of your personal bounds. The comfort zone is not as sure as its seems, its made of bubble paper, once you burst the bubbles its just some useless plastic. A cocoon  you'll leave behind. My point is, if it makes you happy go for it.
            Don't say you'd die for someone, its quite likely that they wouldn't do the same for you. Die happy, beholding what you left behind with a smile on your face. All you need is someone to remember you, someone to keep that parenthesis you've created in "the Big Book of Life" alive.
            But hey, how do I know? I'm just a teenager right? Well, at least I know that if I try to write something like this by the end of my days, and what I would write doesn't differ much from this, I'll die with a smile on my face knowing that I was true to myself my whole life.

-Dani

miércoles, 9 de mayo de 2012

Encore



Le dernier éclat c'est le plus puissant. La bougie émet un fil de fumée et tait pour jamais retourner. Ce matin parait la première vrai matin depuis trop des années, en lutant avec la solitude et en train de vivre ce qui quelqu'un pourrais appeler vie. Le reste des jours, ce sont que des excuses pour sentir que le monde tourne encore et que ce coeur battre encore pour une raison. C'est pour ça que ma seule option c'est jouer au jeu encore un fois jusqu'au moment ou il n'y a pas rien avec ce qu'on peut jouer. Voici moi même en parlant avec l'obscurité du nouveau jour, bien que c'est seulement moi qui a découvert que la lumière c'est pas si étincelant si on n'a pas rien que illuminer. Alors, je retourne a mon cachette et attends.

martes, 17 de enero de 2012

3:54 AM

Al llegar, como cada noche, destrozado al lecho que tantas vigilias como ausencias ha presenciado. Abrumado por cuestiones que quizás jamás encuentren respuesta y con el falso abrigo proporcionado por las miradas de una entidad extraña que cada noche cambia de apariencia y de ser, aparentemente con el único objetivo de hacerme caer en la confusión. Demasiados pasos se han dado en la dirección errónea para poder volver al comienzo y encauzarse de nuevo hacia esa senda correcta, ese camino que hace que cada noche y cada tarde, incluso las ahora olvidadas mañanas tengan un sentido. Quizás la necesidad de alguien con quien compartir mis vivencias hace que todo parezca aun mas vacuo. La amistad parece desgastarse con cada palabra y el significado del amor lleva demasiadas lunas perdido en parajes del olvido. Incluso a un servidor le suena contradictoria la idea del ser como algo incompleto, como algo inacabado, que necesita ser arrojado a un mar de azar para encontrar ese fragmento extraviado que hace que todo funcione en el momento exacto, como si de un mecanismo de relojería se tratase. Y mientras este concepto se gestaba en una parte de la mente de un joven confuso e inmaduro, el resto de su cabeza se centraba tan solo en hechos condicionales: lo que se podría haber dicho, hecho, pensado... cualquier cosa. Todo estaba mal, todo era insuficiente. A pesar del desasosiego que le causaban las imágenes dispersas, que se desvanecían a medida que avanzaba el crepúsculo, supo encontrar la calma y la claridad, alcanzando un estado de equilibrio entre el orden y el caos, un lugar indescriptible e irremplazable, un lugar propio, un lugar que decidió llamar Hogar. Daniel Lee Burton

viernes, 11 de noviembre de 2011

Divagación General



A pesar de la dificultad de que tal hecho se produzca, sigo aguardando impasible a que el azar golpee con fuerza esta existencia vacua que últimamente podría llamar vida. La fe que hace algún tiempo había depositado en la frágil humanidad de las gentes que en este bastión espacial moran, ahora se halla debilitada y esperando un golpe de gracia que la impulse a exhalar un ultimo estertor de esperanza para este planeta. La naturaleza predecible y monótona del comportamiento humano me decepciona más y más a medida que las arenas del tiempo se filtran ágiles hacia la parte inferior del reloj, creando un desierto que yo llamo pasado pero muchos preferirían denominar como olvido.
Cada uno de los días, efímeros y defectuosos, que se arrastran hasta su ocaso parecen aun más desalentadores que el anterior. La espiral de control formada por el binomio maestro-esclavo que conforma la realidad diaria de esta raza, antaño grandiosa y ahora reducida a meras cabezas de ganado disgregadas por barreras tan triviales como el sexo, la etnia o la religión, parece infinita y decadente, hasta el punto de poner en peligro el delicado equilibrio del universo. La morada de lo desconocido permanece aun oculta en algún recóndito escondrijo del espacio tiempo, guardando aquellos secretos que los humanos han sido demasiado obtusos como para descubrir a lo largo de millones de años de investigaciones y escrutinios varios que les llevaron a un eterno vagar por campos erróneos dejando en su mayoría a un lado la puerta a todo lo que ansiamos, una puerta que solo puede ser encontrado en el lugar mas inhóspito habido y por haber, la mente humana.

lunes, 24 de octubre de 2011

Búsqueda


¿Cuantas millas quedan por andar buscando aquello que tal vez nunca encuentre? Es la incertidumbre causada por la naturaleza desconocida del objetivo de esta ruta la que al mismo tiempo mueve mis pies y bombea cada litro de sangre en mis venas. Es el objetivo último, la cima inalcanzable desde la cual se divisa todo el valle que antes parecía inexpugnable y traicionero. Al fin y al cabo es todo cuestión de perspectivas.
Puede que todos busquemos lo mismo, aquello que evita que todo se pare. El sentido de la vida, dirían algunos. Cada uno de nosotros somos una ínfima parte de un todo, que a su vez emprende una búsqueda de algo que parece sencillamente inconcebible. ¿Pero y si el todo centra su búsqueda en el individuo? La regresión a la sencillez más pura, el uno, el ser, el yo.
Estamos jugando al escondite con nosotros mismos en un desesperado intento por encontrar algo distinto en nosotros a lo que ya conocemos, algo puro y exento de errores. Esto responde a la idea de perfección que tenemos, distinta para cada uno pero fiel al principio básico de que es inalcanzable. Deberíamos dejar de buscar la erótica de la perfección absoluta y comenzar a valorar y amar la particularidad del error humano.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Le Silence


Se encontraba sumido en un constante diálogo entre él mismo y el silencio. No acostumbraba a callar, pero en cambio cuando le tocaba el turno al silencio escuchaba pacientemente desde su viejo sillón con orejas. Le enseñó a que suena el aire cuando permanece inmóvil entre nosotros y también a que sabe el pasado, tenía un sabor tan amargo que el joven no tuvo más remedio que parar de degustarlo. Para quitarse el mal sabor de boca, se sirvió una vez más de su don para la palabra, atacando compulsivamente a su oyente con preguntas de las índoles más diversas.
Esta mecánica se sucedió una vez tras otra a lo largo de la velada, nunca antes se había planteado la posibilidad de que el silencio fuera tan buen conversador. Respetaba los turnos de palabra a la perfección y cuando llegaba su momento, reveladoras ideas llegaban a la mente del chico. Ideas que de ser conocidas por alguien más perderían el valor que les había otorgado el silencio.
Según avanzaba la noche, la cera se iba solidificando sobre el candelabro, dándole un aspecto tétrico que a más de uno hubiera sobresaltado. Pero no a él, se encontraba demasiado inmerso en su diálogo como para dejarse llevar por los estímulos exteriores. La conversación había seguido su curso por extraños cauces en los que el joven no se hubiera atrevido ni a poner un pie, pero esta vez no estaba solo y era el mejor momento para afrontar esos miedos. Así que continuó con decisión por aquellos parajes inhóspitos aun sin explorar...
La cera rebosaba hasta tocar el suelo de madera envejecida de la sala de estar, en la que apenas se podía apreciar otro sonido que el monótono tic-tac del reloj de pared y el rumor de algunas gotas de lluvia estrellándose contra la ventana que se encontraba tras el sofá. Allí estaba él, recostado en el sillón de ante verde, completamente extenuado pues aquella conversación supuso uno de los mayores esfuerzos que jamás había hecho. Sin apenas darse cuenta, su compañero de charla se había esfumado por la puerta, que se encontraba entreabierta, dejando tras de si un recuerdo difuso de aquella noche. Desde aquel día, cuando el silencio habla... yo escucho.

jueves, 22 de septiembre de 2011

Infinidad


Son las 7 de la mañana, riders on the storm comienza a emanar dulcemente en un crescendo imparable que empapa estas cuatro paredes que me guardan. Me hace pensar que para llegar al final de algo, aunque sea lo más trivial hace falta recorrer un camino y que probablemente, ese proceso de alcanzar la meta, sea incluso más importante que ella en si misma.
El camino nos enseña, el camino nos prepara para la llegada, no hablo de un camino físico que se pueda evitar con un simple atajo, hablo de la mente, de profundizar en ella, de trazar una espiral hacia lo desconocido, donde la nada lo es todo y el todo es algo a lo que nunca antes habíamos accedido. La cruda infinidad.
"Si las puertas de la percepción fueran limpiadas, todo aparecería ante el hombre tal como es: infinito."

William Blake

miércoles, 31 de agosto de 2011


Hay algo, que encierra el aparentemente sencillo hecho de trasnochar, que nos hace pensar que no deberíamos estar despiertos a estas horas, que la compañía de la luz que emana de la pantalla del ordenador no debería ser estímulo suficiente como para resistirse a los designios de Morfeo. Pero aun así lo hacemos, debe haber algo que encierra la noche que escapa a nuestro control y por eso la exploramos. Por eso de pequeños nos quedábamos despiertos intentando desafiar el control paterno hasta que se apagaba la luz de la cocina, dando carta blanca a los monstruos, solo reales en algún recoveco de nuestras tiernas mentes infantiles, para salir.

Ahora, ligeramente más maduros, nos creemos capaces de cazar esos monstruos. No podemos acabar con algo que no controlamos y el temor, el miedo fluye en nosotros, convirtiendo cualquier escenario cotidiano en un lugar hábitat idóneo para estas criaturas. Todo ello, ayudado de la noche, un corcel sombrío que cubre sin tregua nuestro mundo.

Mi consejo es que la única forma de destruir al miedo es fundiéndote con él, abrazando la oscuridad como a una amiga cercana y no como una amenaza. Respira, observa, decide, en la oscuridad ni siquiera tu sombra puede ver lo que haces.

domingo, 21 de agosto de 2011

Tiempo.


Remuevo con los dedos las cenizas aun calientes del pasado, con la esperanza de sacar una ínfima chispa. Un pequeño estallido que consiga inflamar, una vez mas, la hoguera que ilumina nuestra noche cuando las estrellas se alinean y precipitan hacia la tierra como pétalos de una flor ya extinta. Alzo la mirada y ahí estas, tan cerca y a la vez tan lejos...

El murmullo de las olas bien podría ser producto del entrecortado aleteo de tus pestañas, que a intervalos muestran unos ojos tan puros como las aguas en las que bañas tu cuerpo. La marea fluye hacia estas dos figuras anónimas, anegándolo todo a su paso, como si quisiera fundirnos en su inmensidad. Beso tus labios en un desesperado intento por para el paso del tiempo, con unos segundos debería bastar

No es el agua la que intenta ahogarnos, si no el mismo tiempo que desgasta cada centímetro de nuestros frágiles cuerpos. Nos arrastra al teatral abismo donde el ahora se convierte en el mañana, separándonos mientras compartimos el último abrazo.

domingo, 17 de abril de 2011

Contrastes monocromáticos.





Si, de esas veces que contemplas la realidad pasando frente a ti. Como quien mira un río de curso tranquilo e irregular por el que aparentemente solo pasa agua, hasta que de repente algo brilla, no es solo el reflejo del sol, falso amigo con el que ya me había encontrado en veces anteriores. Esta vez hay algo real en todo esto.
Si pudiera volver atrás y analizar cada instante que me ha hecho pensar en que hay algo más, algo que quizás yo pueda cambiar, algo de lo que participar. Como ver tu sonrisa al otro lado del bar, un discreto cruce de miradas, y otro quizás no tan discreto. Volver a ese momento en el tiempo e interrumpir ese extraño vinculo que nos unió durante unos instantes y decir: basta
Lo admito, quería besarte, me temo que eso ya ha dejado de ser un secreto para ti, para mí y para el resto de testigos accidentales del cruce de esencias que supone rozar tus labios. El olor de tu perfume aun sigue atascado en mis circuitos neuronales, eso me gusta, no me importaría prolongar esa extraña sensación que me impulsa a mirar a mi alrededor para comprobar si en realidad estas ahí o solo es mi hiperactiva imaginación.
Oscuridad, a veces me gusta sumirme en ella pues es más fácil ver la luz si hace tiempo que has olvidado como era esa cálida sensación. Gracias por ayudarme a recordar que se siente al ver algo extraordinario en un mundo de mediocridad incurable, donde lo malo es muy malo y lo bueno es regular, y tú... tú eres sencillamente genial.

domingo, 2 de enero de 2011

Convergencias vitales.


Agua caliente aguardaba pacientemente sobre la inmaculada porcelana. La habitación no parecía necesitar más iluminación que el tenue resplandor de dos velas a cada extremo de la bañera y la lumbre que provenía del quemador de incienso. El suelo estaba frío y el espejo empañado por la diferencia de temperatura.
La música se fundía con el vapor de agua que emanaba desde la superficie de aquel fragmento de océano, creando una situación casi extrasensorial que estimulaba los sentidos separándolos de su componente puramente humano y empujándolos hacia un viaje en forma de espiral con rumbo desconocido. Había creado un incendio bajo el agua en calma, un incendio que no parecía destinado a extinguirse.
Sumergirse en ese tanque de esencias seria volver de nuevo al estado más puro del ser humano, a lo primitivo. Despojado de todo recurso, en el espacio incierto donde el agua y el fuego se juntan, creando un amalgama de estímulos casi imperceptibles. Silencio… la música se para y todo permanece en estado de espera.
Algo se oye, rítmico y repetitivo. No es un sonido nuevo para mí, ya lo había escuchado antes, pero no de esta manera pura y sin adulterar. Es como suena la vida cuando la dejas correr libre sobre tierras desconocidas, el trotar de mil caballos dentro de tu pecho.

martes, 7 de diciembre de 2010

La ultima sombra.


Cuando la niebla invade las frías calles de esta corrupta ciudad, solo un hombre se atreve a levantar el oscuro velo de temor y misterio que las envuelve. Tan solo su símbolo es capaz de inundar de terror los corazones sombríos de aquellos que deciden salirse del camino y adentrarse en los desconocidos dominios de la crueldad humana. No lo mueve la venganza, solo su ansiada justicia.

Apenas quedan hombres buenos en la ciudad de Gotham, ni tan siquiera el se definiría como tal. Es un caballero oscuro, oculto tras una máscara y todo un universo construido sobre el miedo de quienes deben temerle. Es inútil huir, es inútil esconderse en la noche, pues el mundo de las sombras es su reino y desafiarle sería algo propio de una mente retorcida y desequilibrada. Una mente criminal.

En el asilo Arkham se encuentran estas almas en pena; aquellas de las que la sociedad trata de deshacerse, hasta hacerles caer en la locura. Viendo su existencia reducida al recuerdo de una vida que nunca existió, dedicada a satisfacer las retorcidas y atroces necesidades que sus perturbadas mentes les exigen.

Nadie podría ni tan siquiera cerrar los ojos por un instante; si no fuese por aquel que se encarga de mantener un cierto orden en el caos aparentemente insalvable que pudre la ciudad desde sus desgastados cimientos. Estoy hablando de el hombre tras la capa, la fugaz sombra que acomete el crimen desde el cielo nocturno, el que camina sin miedo entre la oscuridad mas peligrosa; la de los corazones humanos.

Estoy hablando de… Batman

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Mournville's Tales




La niebla fluía lentamente aquella noche entre las calles de Mournville. Las Farolas brillaban con luz tenue, como si les asustara mostrar los secretos ocultos que yacen bajo el crepúsculo. Las olas chocaban a lo largo de toda la costa de la bahía, fugazmente iluminada por el faro hasta el amanecer.
Era la noche perfecta para el crimen perfecto, pero nadie parecía darse cuenta de ello, hasta que un perforador grito rompió el oscuro silencio que envolvía la ciudad.

Mientras tanto, dentro de la oficina más pequeña de una calle sin nombre, del peor distrito de la ciudad, un hombre de apenas treinta años enciende el último cigarrillo de su paquete.
En el cristal translúcido de la puerta de su despacho, podía leerse lo siguiente:
Daniel Lichgate, Detective Privado.
Menudo tópico.

-¿Porqué sigo sentado en esta oxidada silla noche tras noche? Se preguntaba él.
La respuesta a esta pregunta estaba apunto de llegar, como un regalo del cielo, pero también como una brisa mortecina del infierno.
Daniel trataba de mantenerse despierto, pero las anteriores noches sin dormir no ayudaban.
Cuando estaba a punto de dejar de luchar por mantener sus ojos abiertos, un fuerte golpe en su vieja puerta le hizo sentirse completamente despejado y alerta.
Se aproximo a la entrada con cuidado para descubrir que ocurría, pero silencio fue todo lo que el detective halló en aquel oscuro pasillo. No había nadie a la puerta de la oficina, solo un paquete mal envuelto sobre el felpudo. Tomó el inesperado correo y lo colocó encima de su escritorio. No era fácil abrirlo sin dañar el papel, pero finalmente lo consiguió.
Dentro del paquete encontró un colgante de plata con un reloj cuidadosamente hecho a mano y un trozo de papel con un nombre escrito: Claudia Stillheart